Regata que va des de Sitges hasta Formentera.
Salida: Port d’Aiguadolç
Día de salida: 5 de abril de 2012
Hora: 12:00h Aprox.
Entrada libre
Para los pueblos de la antigüedad Ibiza y Formentera eran puntos estratégicos fundamentales para el comercio y la navegación. Por un lado, la situación de Ibiza la convertía en un enclave comercial de primer orden dentro del Mediterráneo Occidental, y por otro los buenos refugios que ofrecían las dos islas a todo tipo de embarcaciones hacía que fueran escala obligada
cuando navegaban de la península Ibérica al continente africano o cuando llegaban de puertos más lejanos como era el caso de fenicios, griegos y romanos. Y fue precisamente el geógrafo griego Estrabón, nacido hacia el 60 aC el que cita por primera vez el nombre de la actual Formentera. Y lo hace así: “Las Pitiusas también están mar adentro, situadas al lado de poniente delas Gimnesias (las Gimnesias es como los griegos llamaban a Mallorca y Menorca). Una de aquellas se llama Ebusus, con una ciudad que tiene su mismo nombre. La otra, Ophiusa, desierta y mucho más pequeña, está cerca”.
En griego Ophiusa significa “tierra de serpientes”, y aunque leyendas griegas y romanas aseguraban que la isla “estaba llena de un numeroso y maléfico género de serpientes” lo cierto es que algunos historiadores señalan que en Formentera nunca ha habido ningún tipo de ofidios y que podía tratarse de lagartijas, reptil que siempre ha estado muy presente
Y ya que estamos hablando de navegaciones con perfume de la Grecia antigua podríamos acabar esta presentación con un pensamiento: en la Odisea, la isla de Itaca es la patria de Ulises. Si Homero hubiese conocido Ophiusa seguro que la hubiera declarado patria de todos los navegantes








